Una celebración que honra la vida
El Día de Muertos no es un día triste. Es una fiesta, un reencuentro con los que ya no están. Una tradición que la UNESCO declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Los orígenes
Las civilizaciones prehispánicas como los mexicas, mayas y purépechas ya celebraban a sus muertos. Con la llegada de los españoles, se fusionó con las tradiciones católicas del Día de Todos los Santos.
La ofrenda
El altar es el corazón de la celebración. Cada elemento tiene un significado:
Cempasúchil - Las flores guían a los difuntos con su aroma
Papel picado - Representa el viento y la fragilidad de la vida
Pan de muerto - Ofrenda gastronómica por excelencia
Calaveritas de azúcar - Representan a los difuntos con dulzura
Velas - Iluminan el camino de regreso
Celebraciones icónicas
Mixquic - La celebración más tradicional de CDMX
Pátzcuaro - Los pescadores cruzan el lago con velas
Oaxaca - Comparsas, mezcal y tradición
**El Día de Muertos nos recuerda que la muerte es parte de la vida.** Y que el amor trasciende todo.
